24h Valencia.

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Belugas rescatadas de Ucrania se adaptan en el Oceanogràfic.

Belugas rescatadas de Ucrania se adaptan en el Oceanogràfic.

Las dos belugas rescatadas de un acuario en Ucrania, Plombir y Miranda, siguen en su fase de adaptación a su nueva vida en el Oceanogràfic de València. Lejos de los bombardeos, cada vez están siendo más receptivas a las estimulaciones de los cuidadores. "Estamos trabajando en que vayan conociendo su hábitat antes de integrarlas con el resto de los animales", señala un especialista.

El traslado de estos dos animales, que habitaban en el acuario de Járkov, fue realizado de manera exitosa a València en un complejo operativo que se desarrolló en 48 horas. Especialistas en mamíferos marinos del Oceanogràfic de València y de los acuarios americanos de Georgia Aquarium y SeaWorld participaron en el proceso. Desde su llegada el pasado 18 de junio, las belugas han estado aclimatándose a su nuevo hogar, donde el macho volvió a comer pronto, mientras que la hembra tardó un poco más en adaptarse.

Destacan la necesidad de que ambas belugas convivan en un entorno controlado que les ofrezca un espacio tranquilo para que puedan recibir su nuevo entorno de manera positiva. Daniel García, director de operaciones zoológicas del Oceanogràfic, detalla que las belugas estaban acostumbradas a vivir en un recinto con una sola piscina, por lo que cruzar las puertas hacia otras piscinas les resultaba extraño.

Las pruebas de salud realizadas por el equipo de veterinarios del Oceanogràfic han confirmado que las belugas gozan de un buen estado de salud. Se han llevado a cabo pruebas termográficas para detectar posibles inflamaciones, contusiones y lesiones en la boca y en el resto del cuerpo de los animales. Tras casi 15 días en València, las belugas ya comienzan a jugar con juguetes y a interactuar con las otras dos belugas residentes, Yulka y Kylu.

El proceso de integración en el tanque con las otras dos belugas aún no ha comenzado, ya que solo ha habido contacto visual entre los cuatro animales. Los cuidadores están monitoreando los silbidos con los que se comunican las belugas, percibiendo que tienen dialectos diferentes debido a su procedencia. A medida que evolucionen, se evaluará cuándo podrán reunirse en un mismo espacio.

En el Oceanogràfic se intenta siempre unir a grupos de animales para fomentar la sociabilización. A pesar de que el macho muestra ser más dominante y necesita más tiempo de adaptación, se espera que el proceso de integración no se prolongue demasiado. La creación de una nueva familia de belugas en el acuario se considera algo positivo, ya que estas son animales gregarios que viven en grupo y la sociabilización es fundamental para su bienestar.