Carlos Baño reafirma su inocencia: "No he robado ni un centavo".
ALICANTE, 27 de marzo.
En medio de un escándalo que ha sacudido la Cámara de Comercio de Alicante, su presidente, Carlos Baño, se enfrenta a serias acusaciones por presuntas irregularidades relacionadas con el bono comercio gestionado por la Diputación de Alicante entre 2022 y 2023. En su defensa, Baño insistió en su inocencia y afirmó rotundamente: "Nunca me he llevado un euro de nada".
Durante una reciente rueda de prensa en la sede de la Cámara, en la que se presentó la séptima edición de la gala del Club de las Empresas Centenarias, el presidente fue cuestionado sobre su situación legal. En esa ocasión, reiteró su confianza en que la verdad prevalecerá, asegurando que su única preocupación es poder defenderse adecuadamente.
El desenvolvimiento de la investigación ha surgido tras la decisión del juez del Tribunal de Instancia de Alicante de levantar el secreto del sumario en un caso que inicialmente aborda un posible fraude o estafa en la gestión de subvenciones, cifra que los investigadores de la Policía estiman en más de 100.000 euros.
La denuncia, que dio pie a estas diligencias en febrero, se originó de la Fiscalía Anticorrupción, que ya estaba investigando la situación tras una alerta de la Agencia Antifraude. Este contexto ha llevado a Baño a manifestar su disposición de comparecer ante el juzgado cuando su abogado lo estime pertinente, expresando su alivio por la apertura del secreto, a la que ayer se enteró a través de los medios.
Según Baño, su abogado aún trabaja en su defensa, y ha mencionado que tras revisar la documentación, se siente más tranquilo y confiado sobre su situación, basándose en su larga trayectoria de honestidad en el mundo empresarial.
A sus 59 años y con cuatro décadas de experiencia laboral, el presidente de la Cámara subrayó su compromiso con la integridad, afirmando que ha dedicado su vida laboral de manera honesta. "Quien me conoce sabe de mi honradez y de mi forma de actuar", declaró firme, resaltando también su intento de contribuir al sector del comercio tras el impacto de la pandemia.
En cuanto a las decisiones que llevaron a la creación de los bonos comerciales, destacó que se inspiraron en medidas implementadas por el gobierno del Botànic, liderado por Ximo Puig, reconociendo que era crucial apoyar a los pequeños comercios en un entorno de creciente competencia digital.
El ejecutivo defendió el éxito de la iniciativa, que ha beneficiado a municipios de diversas ideologías, y se mostró sorprendido por las críticas hacia su gestión, ya que el año pasado se cuestionó por la falta de estos bonos.
Acerca de su relación con el expresidente de Diputación, Carlos Mazón, y su longeva amistad, Baño mencionó que se conocen desde antes de que Mazón se adentrara en el ámbito político, poniendo de relieve sus conexiones neutrales con varios partidos.
Con un mensaje de calma, Baño afirmó que no desea proyectar preocupación, reiterando su tranquilidad respecto a su trabajo y negatividad sobre las acusaciones. "Nunca he tomado nada que no sea mío. Mis valores y educación me lo impiden", enfatizó.
En un acto significativo para él, narró que durante su detención recibió un trato respetuoso por parte de los agentes, lo que considera un acto de humanidad en un momento difícil. Según Baño, es fundamental reconocer que detrás de los títulos hay personas con sentimientos que también enfrentan consecuencias en estos entornos complejos.
Cuando los medios le preguntaron directamente sobre una posible dimisión de su cargo en Facpyme, Baño utilizó una célebre cita bíblica para responder, mostrando su paz interior y su determinación de continuar al frente a pesar de los ataques.
De cara a las próximas elecciones de la Cámara de Comercio, dejó claro que no se trata de una lucha por el poder personal, sino que las empresas tendrán el protagonismo en el proceso electoral. "Ya veremos qué decisiones se toman", concluyó, mientras su vicepresidente afirmó su confianza en que Baño volverá a liderar la institución en el futuro.