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Detención en Benidorm por comercializar suscripciones ilegales de televisión de pago sin los correspondientes derechos

Detención en Benidorm por comercializar suscripciones ilegales de televisión de pago sin los correspondientes derechos

Agentes de la Policía Nacional han detenido en la localidad de Benidorm (Alicante) a un varón por presuntamente vender ilegalmente los derechos televisivos de eventos deportivos y televisiones de pago sin ostentar dichos derechos. El arrestado supuestamente cobraba entre siete y 50 libras esterlinas por las diferentes suscripciones, con beneficios de más de 200.000 euros.

La investigación policial tuvo su inicio tras la denuncia de un representante de un medio de comunicación y retransmisión de eventos deportivos, en la que denunciaba haber encontrado en redes sociales un perfil que comercializaba sin autorización suscripciones mediante IPTV (Internet Protocol Television) a canales de eventos deportivos cuyos derechos ostenta la empresa a la que representa, según ha indicado la Policía Nacional en un comunicado.

Ante estos hechos, los agentes de las Policía Nacional adscritos al Grupo de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante iniciaron una investigación con el objetivo de averiguar quién se escondía tras ese perfil en redes sociales y ofertaba dichos servicios.

Durante la investigación, los efectivos policiales comprobaron que los pagos que se realizaban tenían como destino una cuenta bancaria de Reino Unido y, además de eventos deportivos, ofrecían acceso a canales ingleses, escoceses e irlandeses. Por ello, el público al que iba dirigida la oferta televisiva era de origen británico o de habla inglesa.

Los importes de los canales ofertados iban de las siete a las 50 libras esterlinas y el precio máximo otorgaba acceso a 594 canales de televisión, en el que se incluían los canales cuyos derechos corresponden al denunciante.

Además de esto, los agentes localizaron varios de los anuncios con los que el autor ofertaba los canales y en uno de ellos afirmaba que llevaba "diez años suministrando IPTV a bares y restaurantes de Benidorm, con soporte las 24 horas del día los siete días de la semana".

Tras diversas gestiones policiales, los agentes comprobaron que quien parecía estar detrás del entramado era un ciudadano británico que estaba vinculado a diversas cuentas bancarias y que disponía de su propio servidor de Internet para ofrecer los servicios. Al hombre le figuraba una dirección domiciliaria en Benidorm y realizaba continuos desplazamientos desde el Reino Unido a la localidad alicantina.

Finalmente, los agentes situaron al presunto autor de los hechos en una vivienda de la localidad de Benidorm, que registraron tras recibir la autorización del Juzgado de Instrucción de Benidorm. Además, procedieron a la detención del varón por la presunta comisión de un delito contra la propiedad intelectual relativo al mercado y los consumidores.

En el registro, los agentes hallaron dos dispositivos IPTV, un teléfono móvil y un ordenador portátil, propiedad del detenido, en el que había una aplicación de Internet abierta desde la que controlaba los servicios IPTV que ofertaba. En el momento de la intervención policial, estaba ofreciendo varias decenas de conexiones, entre ellas algunas en España.

Tras revisar el teléfono móvil del detenido, los agentes comprobaron que disponía de varias aplicaciones de acceso a entidades bancarias del Reino Unido y, tras comprobar la única a la que los agentes pudieron acceder, observaron que el detenido había hecho transacciones por valor de más de 9.500 libras esterlinas.

Además, después de que los agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos analizaran una plataforma de pago mediante la que el detenido cobraba las suscripciones, comprobaron que el implicado presuntamente había recibido cerca de 5.500 pagos por las suscripciones, la mayoría en libras esterlinas y unos 200 pagos en euros. El importe superaba las 185.000 libras esterlinas y unos 6.500 euros.

El detenido, de 62 años de edad y nacionalidad británica, fue acusado de un delito contra la propiedad intelectual relativo al mercado y los consumidores. Fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Benidorm.