El incendio en la Sierra Calderona queda estabilizado tras quemar 633 hectáreas
Un incendio de grandes dimensiones en la Sierra Calderona, que afectó a más de 600 hectáreas, ya no avanza y se mantiene estable. La preocupación por la protección de nuestras zonas naturales y de las personas que viven cerca sigue siendo alta.
El fuego, que comenzó el pasado jueves, obligó a desalojar Gátova y generó alarma en toda la comunidad. Gracias a la labor de bomberos y unidades de emergencia, ahora el perímetro no crece y la situación mejora, aunque todavía no está controlada al 100%. La humedad y las condiciones de la noche han ayudado a frenar el avance del incendio.
Esto significa que por fin las fuerzas de emergencia pueden centrarse en apagar los focos activos, pero la zona sigue en alerta y hay riesgo de que pueda reactivarse si las condiciones cambian. También se ha desactivado el plan de emergencia y se han retirado los efectivos militares, que ayudaron en la vigilancia durante la noche.
Para los ciudadanos, esto trae algo de alivio, pero también una advertencia: debemos ser responsables con el uso del fuego y respetar las restricciones, especialmente en zonas naturales. La protección del medio ambiente y de nuestras casas depende de todos, no solo de los bomberos.
¿Qué puede pasar ahora? La prioridad es seguir vigilando y evitar que se reavive el incendio. Los afectados por el desalojo deben mantenerse en contacto con las autoridades y seguir las instrucciones. Es fundamental aprender de estos sucesos para prevenir futuros incendios y cuidar más nuestro entorno.