05/04/2026Contacto
×
C. Valenciana 26 de Marzo de 2026 · 12:48h 5 min de lectura

La CEV identifica oportunidades para optimizar la respuesta al impacto del conflicto en Oriente Medio.

VALÈNCIA, 26 de marzo. En un análisis reciente, la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) ha abordado los efectos del conflicto en Oriente Medio sobre las empresas de la región, indicando que, aunque las políticas del Gobierno representan un paso adelante, todavía hay áreas en las que se puede mejorar para maximizar su eficacia en un panorama global incierto.

Durante la reunión del Comité Ejecutivo y la Junta Directiva, celebrada en Alicante, la CEV destacó que la situación actual está provocando impactos significativos en diversos sectores económicos de la Comunidad Valenciana. Esto se traduce en un aumento de los costos energéticos, un encarecimiento de materias primas y mayores gastos logísticos, lo cual genera incertidumbre en el comercio internacional, según informa la asociación empresarial.

Entre los sectores que más sufren se encuentran aquellos que dependen en gran medida de la energía y el transporte, como la industria cerámica, la construcción y el sector primario. En estos ámbitos, el incremento de costos está ejerciendo una presión considerable sobre los márgenes de ganancia, complicando la planificación empresarial.

El informe de la CEV advierte que si el conflicto persiste, estas consecuencias podrían amplificarse y afectar aún más a la economía en general, influyendo en las decisiones de inversión y la actividad empresarial.

Para enfrentar esta problemática, las organizaciones sectoriales han sugerido un enfoque en cuatro áreas clave: la implementación de ayudas directas y medidas fiscales destinadas a compensar los costos energéticos, el fortalecimiento de la liquidez empresarial, la promoción de la internacionalización y la competitividad en mercados exteriores, así como la simplificación administrativa para reducir cargas regulatorias.

Al mismo tiempo, la CEV ha evaluado las recientes medidas introducidas por el Real Decreto-ley 7/2026, aprobadas para abordar esta crisis. Aunque se reconoce que estas políticas son un avance, se subraya que no abordan de manera integral todas las necesidades del tejido empresarial, ni las asignaciones resultan suficientes para cubrir los sobrecostes que enfrentan las empresas.

En lo que respecta al ámbito energético, aunque se han implementado algunas rebajas fiscales y ajustes en los costos regulados, la patronal argumenta que no se ha establecido un sistema de ayudas directas que permita compensar de forma adecuada el aumento general de costos entre las empresas.

Además, las medidas fiscales en gran parte se limitan al sector energético, sin buscar una reducción más amplia de la carga fiscal empresarial. Respecto a la competitividad, las acciones incluidas son de carácter "estructural", enfocadas en la transición energética, y no abordan las necesidades urgentes derivadas de costos crecientes.

Por otro lado, el apoyo internacional se presenta como "puntual" y carece de estrategias más amplias que fortalezcan la presencia de las empresas en el extranjero o que faciliten su adaptación a las cambiantes rutas comerciales.

Aunque se han llevado a cabo algunas medidas de simplificación administrativa, especialmente en el sector energético, estas no son lo suficientemente amplias. El informe destaca, sin embargo, que algunas ayudas, como las relacionadas con el gasóleo profesional, ejemplifican prácticas efectivas que podrían extenderse a otros ámbitos.

El análisis también menciona que ciertos temas cruciales, como los sobrecostes logísticos y la necesidad de una respuesta uniforme para todo el tejido empresarial, no están suficientemente cubiertos por el citado decreto-ley.

Además, varias de las ayudas dependen de su conformidad con el marco europeo de ayudas de Estado, lo que significa que están sujetas a las restricciones del régimen de minimis. A esto se añade la falta de una estrategia coordinada a nivel de la Unión Europea, que evite distorsiones competitivas entre los estados miembros.

A la vista de la situación actual, la CEV plantea la urgente necesidad de establecer un Marco de Ayudas de Estado armonizado en toda Europa que facilite de manera ágil el apoyo a los sectores energéticamente intensivos, garantizando que estas ayudas se integren adecuadamente en el régimen de minimis, evitando solapamientos.

Con base en lo anterior, y dado que muchas de las propuestas de la CEV no se han incluido o solo se han incorporado parcialmente en el Real Decreto-ley 7/2026, la confederación hará hincapié en la necesidad de ampliar el alcance de estas medidas, tanto en términos de cobertura como de financiación, a medida que el conflicto evoluciona y sus efectos sobre la economía se vuelven más claros.

Finalmente, la CEV trasladará a la Generalitat Valenciana la urgencia de activar medidas complementarias que ofrezcan apoyo al sector productivo, incluyendo ayudas directas y mecanismos de apoyo financiero a través de instrumentos como IVACE+i, el IVF y Afín-SGR, para fortificar la resiliencia del tejido empresarial en un contexto de alta incertidumbre.

Categoría

Noticias relacionadas

Recibe las noticias de C. Valenciana en tu email

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info