La Comunitat Valenciana recibe más de 2.000 rayos durante las tormentas del domingo, con mayor impacto en Valencia.
VALÈNCIA, 29 de diciembre.
Este domingo, la Comunitat Valenciana fue escenario de un impresionante fenómeno meteorológico que generó más de 2.000 rayos a lo largo de su territorio. La provincia de Valencia fue la más afectada, acumulando un total de 1.786 descargas eléctricas, mientras que Alicante registró 257 y Castellón únicamente 14, de acuerdo con los datos proporcionados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Las áreas que vieron la mayor actividad eléctrica fueron las comarcas de la Ribera Alta, la Safor, la Vall d'Albaida y la Costera. En particular, la Ribera Alta se destacó con 558 rayos, seguida por la Safor con 450 y la Vall d'Albaida con 235. A su vez, la Ribera Baixa tuvo 172 descargas, el Vinalopó Mitjà 125 y la Costera 90.
El torrencial aguacero, que se concentró en la provincia de Valencia, afectó a más de veinte carreteras, con ocho de ellas intransitables al inicio de la mañana del lunes. Además, el mal tiempo causó interrupciones en el servicio del metro y llevó a la realización de numerosos rescates y evacuaciones. En algunos lugares, las lluvias alcanzaron más de 200 litros por metro cuadrado en un lapso de apenas 12 horas, aunque, afortunadamente, no se reportaron incidentes graves ni heridos.
La Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet) destacó que las lluvias intensas se debieron a la formación de tres zonas de trenes convectivos: el interior de Maestrat, el litoral de Valencia y el oeste del Vinalopó. En el Pla de Corrals, en Simat, se registraron precipitaciones cerca de los 260 litros por metro cuadrado, mientras que en el propio municipio se documentaron 88 litros, una diferencia atribuible a la geografía que separa ambos lugares.
La jornada del lunes inició con tormentas también en las playas del sur de la Vega Baja alicantina, especialmente entre Pilar de la Horadada y Torrevieja, donde se observaron granizadas menores. Además, los litorales de Castellón y la parte norte de Valencia experimentaron chubascos dispersos sobre el mar.
A medida que avanzaba la mañana, la lluvia persistía en la Vega Baja, pero con una notable disminución en su intensidad y sin tormentas. Aemet indicó que, con el desplazamiento de la borrasca hacia el Mediterráneo, el viento comenzaría a cambiar de dirección hacia el norte a partir del mediodía. De esta forma, la única área que podría seguir recibiendo chubascos sería el norte de la Marina Alta y el sur de la Safor.
Con el caer de la noche, el viento pivotaría hacia el oeste y noroeste, lo que llevaría a una progresiva reducción de la nubosidad. De cara al martes, se anticipa un predominio de cielos poco nublados, aunque se prevén brumas y bancos de niebla en las zonas interiores durante la mañana.
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