Las víctimas de la dana ven cómo se cierra una comisión que no buscaba justicia
La comisión de investigación sobre la dana del 29 de octubre termina sin responder a las víctimas ni esclarecer lo ocurrido. Esto deja a muchas familias sin respuestas y con la sensación de que todo ha sido una farsa.
Desde el primer momento, esta comisión fue vista por las víctimas como un teatro, donde no se llamaron a declarar a los responsables más señalados, como Salomé Pradas o Emilio Argüeso. La realidad es que, a un año de su inicio, solo sirvió para hacer ruido y no para buscar justicia.
Para los afectados, esto significa que su dolor y pérdida no tienen respaldo en una investigación real. La sensación de impotencia crece, y muchos temen que la verdad siga enterrada y las responsabilidades, sin asumir. La sensación es que todo se ha hecho a medias, o peor, para engañar a la sociedad.
Este cierre solo refuerza la desconfianza en las instituciones y en la política en general. Como ciudadanos, debemos exigir que se investigue de verdad, que se escuchen las voces de las víctimas y que se asuman las responsabilidades que corresponden. La justicia no puede ser un simple trámite, sino un compromiso real con quienes lo necesitan.
Ahora, las víctimas y la ciudadanía deben estar atentos. Es momento de presionar, de exigir transparencia y de no aceptar que las promesas queden en nada. La lucha por esclarecer lo ocurrido y evitar que vuelva a pasar debe continuar. Solo así podremos tener una comunidad más segura y justa.