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Nueva patente del CSIC: producción de serotonina a partir de levadura de vino

Nueva patente del CSIC: producción de serotonina a partir de levadura de vino

Un importante neurotransmisor desempeña un papel crucial en la regulación de diversos aspectos como los estados de ánimo, la conducta social, la alimentación, la sexualidad, el sueño y la atención.

VALÈNCIA, 6 May.

Un equipo de investigadores del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), perteneciente al CSIC, ha logrado modificar genéticamente una cepa de levadura vínica para producir serotonina, el neurotransmisor conocido como 'la hormona de la felicidad' por su asociación con la sensación de bienestar.

Este neurotransmisor desempeña un papel fundamental en el funcionamiento adecuado del sistema nervioso, el sistema inmunitario y el eje intestino-microbiota-cerebro. Recientemente, el equipo ha patentado un método de producción más sostenible y eficiente, según ha informado el CSIC.

En el ser humano, la serotonina se produce principalmente en el tracto gastrointestinal y en menor medida en el cerebro. Este neurotransmisor tiene un impacto significativo en la regulación de los estados de ánimo, la conducta social, la alimentación, la sexualidad, el sueño, la atención y la ansiedad, además de actuar como un potente antioxidante.

Actualmente, la producción de serotonina y sus precursores se realiza principalmente a través de métodos químicos y la extracción de semillas de la planta africana Griffonia simplicifolia. Sin embargo, estos métodos son costosos, poco sostenibles y pueden variar en calidad.

La nueva tecnología desarrollada por el equipo del IATA-CSIC pretende sustituir estos métodos menos respetuosos con el medio ambiente por la producción biotecnológica de serotonina a partir de fuentes como la glucosa y el amonio, presentes en subproductos de la industria agroalimentaria.

Este avance podría generar sinergias para aprovechar residuos y reducir el impacto económico del proceso. José Manuel Guillamón, investigador principal del proyecto, ha destacado la importancia de mejorar la viabilidad económica de esta tecnología.

La levadura vínica Saccharomyces cerevisiae se utiliza como materia prima en este método, ya que es común en la producción de vino, cerveza y pan. Este microorganismo también se ha estudiado anteriormente como una fuente sostenible para la producción de otros compuestos beneficiosos.

Este avance abre la puerta a futuras estrategias biotecnológicas. Guillamón señala que la estructura de la serotonina es clave para sintetizar otras moléculas de valor en diferentes sectores, como la melatonina, compuestos antivirales, sedantes y antimicrobianos.

El equipo de investigación considera que esta tecnología podría tener un amplio impacto en varios sectores industriales, no solo en el ámbito farmacéutico o alimentario, sino también como aditivo en alimentos, en alimentación animal y en cosmética por su carácter antioxidante y fotoprotector.

Según la UPV, muchos alimentos fermentados contienen de forma natural serotonina o melatonina, lo que sugiere que la ingesta de estos alimentos podría ser una forma válida de suplementar el organismo con estas moléculas.