24h Valencia.

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Padre acusado de asesinato tras la separación, conmueve caso en Sueca.

Padre acusado de asesinato tras la separación, conmueve caso en Sueca.

Fiscalía y acusaciones piden prisión permanente revisable por la gravedad de los hechos y el dolor provocado a la madre

La justicia ha dictaminado que el hombre acusado de matar a su hijo de 11 años en Sueca, Valencia, el 3 de abril de 2022, es culpable de un delito de asesinato. El jurado lo considera responsable de haber clavado repetidamente un cuchillo al niño de forma inesperada y sin posibilidad de defensa. Además de buscar la muerte de su hijo, se le atribuye la intención de causar el máximo dolor posible a la madre, quien sufrió graves lesiones psíquicas que aún están por sanar.

El juicio se ha llevado a cabo en la Audiencia Provincial de Valencia y, tras la deliberación, el veredicto de culpabilidad ha sido anunciado por unanimidad. Ahora, será el tribunal de la sección cuarta el encargado de determinar la pena.

Además del asesinato, el jurado también ha declarado al acusado culpable de maltrato habitual, así como de agredir y amenazar a su esposa en múltiples ocasiones. Se le imputa, además, el delito de quebrantamiento de condena al desobedecer la sentencia que le prohibía acercarse o comunicarse con ella.

El jurado ha ignorado los atenuantes presentados por la defensa, que alegaba alcoholismo y trastorno mental, y ha pedido que no se apliquen beneficios penitenciarios ni el indulto.

La Fiscalía sostiene su petición de prisión permanente revisable por considerar que los hechos son de máxima gravedad ya que han causado la muerte del hijo y un gran dolor a la madre. Además, solicita siete años de prisión por delitos de amenazas, maltrato físico, quebrantamiento de condena y maltrato físico y psíquico habituales. También pide una indemnización de 300.000 euros para la madre y 120.000 euros para los abuelos.

La familia de la madre y la Abogacía de la Generalitat se han sumado a la petición de pena de la Fiscalía, mientras que la defensa ha mantenido su argumento de que los hechos deberían ser calificados como homicidio.

Las acusaciones han solicitado que el acusado siga en prisión preventiva debido a que en abril se cumplirá el plazo máximo de dos años sin que se haya dictado sentencia. La defensa se opone a esta medida.

En el transcurso del juicio, el hombre admitió haber matado al niño y afirmó que lo hizo tras agarrarlo del cuello y clavarle repetidamente un cuchillo. Justificó su acción argumentando que el asesinato no habría ocurrido si su ex pareja hubiera detenido los trámites de divorcio. Además, confesó que permitió que el niño cogiera el teléfono móvil de su madre mientras lo apuñalaba y alegó estar ebrio en ese momento.

El trágico suceso tuvo lugar el 3 de abril de 2022 en el hogar familiar de Sueca. El acusado, de 47 años, se había divorciado de su esposa meses antes y se había acordado la custodia compartida del menor. El niño, muy deseado tras varios intentos de inseminación artificial, había cumplido 11 años días antes del crimen. Durante los 17 años de matrimonio, la madre habría sufrido maltratos físicos y psicológicos, según han confirmado la Fiscalía y la acusación particular.

En ese fatídico domingo, el acusado asesinó a su hijo apuñalándolo repetidamente en el cuello, la cara, el torso y la cabeza con dos cuchillos de cocina. El asesinato se produjo tras una discusión en la que el acusado amenazó al menor diciéndole que iría a por él. El niño envió un mensaje a su madre pidiendo ayuda justo antes de que su padre le permitiera coger el teléfono. La madre solo pudo escuchar cómo su hijo la llamaba desesperadamente antes de que la comunicación se cortara.

Según los peritos forenses que testificaron en el juicio, la madre presentaba señales evidentes de maltrato habitual. Había aprendido a vivir con los insultos y las agresiones sexuales, pues creía que, de lo contrario, todos sufrirían las consecuencias. Los expertos afirmaron que la mujer había sido víctima de agresiones físicas, psicológicas y sexuales por parte de su ex pareja.

Por otro lado, los forenses también examinaron al padre y concluyeron que no sufría ninguna patología mental, presentando una falta de reacción emocional hacia su hijo. Se descartó cualquier alteración de su inteligencia o voluntad. Los peritos destacaron que había una clara situación de enfado y que no se trataba de una ira incontrolable, sino más bien de un enfado premeditado.

Los forenses llamaron la atención sobre las palabras del acusado durante su entrevista, en la que afirmó ser "diabólico y estar endemoniado" y que su hijo había pagado por ello.