La Conselleria de Sanidad de Valencia ha dado un paso firme hacia la innovación en la investigación biomédica, anunciando la financiación de un avanzado sistema de imagen óptica preclínica en el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF). Este nuevo recurso se alinea con la misión de mejorar las terapias contra el cáncer de mama, una enfermedad que afecta anualmente a más de 35.000 mujeres en España.
El equipamiento, respaldado por la Generalitat, forma parte de una estrategia más amplia para fomentar la investigación traslacional, la que facilita la transferencia de conocimientos del laboratorio a los pacientes. Además, este sistema permitirá explorar nuevos tratamientos basados en polímeros inteligentes y nanomedicinas, según un comunicado emitido por el gobierno autonómico.
La directora general de Investigación e Innovación de la Conselleria, Mariola Penadés, destacó la importancia de esta inversión pública. "Estos modernos equipos son fundamentales para crear terapias que sean no solo más seguras y eficaces, sino también personalizadas, especialmente en casos críticos como el cáncer de mama triple negativo y las metástasis en el cerebro", afirmó.
Penadés también enfatizó que esta financiación es una muestra del compromiso de la Generalitat hacia la investigación biomédica de alta calidad y de cómo la cooperación entre centros y hospitales puede traducir avances científicos en beneficios reales para los pacientes.
El compromiso del gobierno es claro: "Vamos a seguir fortaleciendo las infraestructuras y los proyectos que permitan que el talento de nuestros equipos se traduce en resultados concretos contra el cáncer de mama”, agregó.
Los distintos institutos y centros de investigación de salud en la red pública de Valencia son clave en la mejora de las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes, contribuyendo de manera esencial a este objetivo.
Un componente crucial en este esfuerzo de investigación es el uso de la imagen óptica preclínica, una tecnología que permite observar en tiempo real la evolución del cáncer y la efectividad de las terapias en modelos animales. Esto ofrece a los investigadores la capacidad de monitorear en vivo cómo los tratamientos poliméricos actúan en el cuerpo.
Esta tecnología permite a los científicos verificar la eficacia de los fármacos sin sacrificar animales en cada fase del estudio, lo que promueve un enfoque más ético y responsable en la investigación.
En el CIPF, la doctora María J. Vicent, galardonada recientemente con el Premio Jaume I 2025 en Nuevas Tecnologías, lidera el Programa de Cáncer y su equipo está a la vanguardia del desarrollo de tratamientos innovadores, empleando nanomedicinas y tecnologías avanzadas de imagen óptica. “Estamos presenciando una revolución terapéutica diseñada en Valencia, con el objetivo de ofrecer tratamientos más personalizados y eficaces para cada paciente”, declaró la doctora.
El enfoque de Vicent, que combina química, biología, tecnología y clínicas, refleja el impacto potencial que la ciencia valenciana podría tener en la lucha contra el cáncer de mama a nivel global. Su investigación se centra en desarrollar tratamientos aplicables a situaciones críticas, tales como las metástasis cerebrales o el cáncer de mama triple negativo.
“La adquisición de este equipamiento es fundamental, ya que la imagen óptica nos proporciona la capacidad de validar nuestras terapias en modelos que simulan fidelignamente la condición de las pacientes”, destacó Vicent. “Es una herramienta transformadora que conecta el laboratorio con la práctica clínica de manera directa”.
El objetivo es claro: desarrollar tratamientos más eficaces y menos tóxicos, adaptados a las necesidades de cada paciente. Para ello, es esencial contar con tecnologías como la imagen óptica, que permiten avanzar con confianza hacia una aplicación clínica sólida.
Los proyectos en curso en su laboratorio incluyen plataformas inteligentes que aseguran que los tratamientos se liberen exclusivamente en el entorno tumoral, terapias intranasales para tratar metástasis cerebrales y nanoconjugados diseñados para inhibir la comunicación entre las células cancerosas y su entorno, actuando sobre mecanismos clave como los que regulan las mitocondrias.
La investigación que se desarrollará con este nuevo equipo también cuenta con el apoyo de organizaciones como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la Fundación de la Caixa.
El cáncer de mama triple negativo es considerado el tipo más agresivo de esta enfermedad, dado que las células cancerosas no responden a los tratamientos convencionales.
El doctor Jaime Font de Mora, del grupo de Medicina de Precisión del IIS La Fe, investiga el sistema inmunitario en el contexto del cáncer de mama triple negativo, utilizando tecnologías avanzadas y modelos preclínicos para comprender mejor los mecanismos patológicos asociados a esta enfermedad.
“La incorporación de este nuevo sistema de imagen en el CIPF nos permitirá obtener imágenes de alta resolución y ampliar nuestras herramientas de seguimiento, incluyendo la posibilidad de hacer reconstrucciones tridimensionales”, expresó el doctor Font de Mora.
Este proyecto cuenta con la colaboración de destacados profesionales del Hospital La Fe, como el cirujano mamario Francisco Ripoll y Ana Santaballa, jefa de Oncología de Cáncer de Mama, quienes aportan su experiencia en la traslación clínica de los hallazgos.
Partes de esta investigación se financiarán a través de la asociación AMACMA de Requena, que organiza una carrera solidaria el 19 de octubre, alineándose con el Día Internacional del Cáncer de Mama para recaudar fondos para la investigación en esta área.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.