Un perro con collar de castigo incrustado en Alicante: ¿Qué estamos permitiendo?
Un perro en Alicante ha sido hallado con heridas graves, después de llevar durante meses un collar de castigo que se le incrustó en el cuello.
Este tipo de collares, que causan daño y sufrimiento, están prohibidos por la ley, pero todavía se usan en algunos casos. Un animal sufrió en silencio, sin que nadie lo evitara a tiempo, hasta que fue rescatado por trabajadores de un albergue que alertaron sobre su estado.
Las consecuencias son claras: dolor, heridas severas y un daño duradero en su piel y salud. La Guardia Civil investiga al dueño, un hombre de 78 años, por maltrato animal, pero esto no puede volver a pasar. La ley existe, pero a menudo no se cumple.
Para los ciudadanos, esto significa que debemos estar atentos a las señales de maltrato en las mascotas y denunciar. La protección animal no es solo responsabilidad de las autoridades, sino de todos. Cada uno puede poner su granito de arena para evitar que estos abusos sigan ocurriendo.
Lo que puede pasar ahora es que el dueño se enfrente a un proceso judicial. Los afectados, en este caso, el perro, necesita atención veterinaria y un hogar que le brinde cariño y cuidado. La comunidad debe exigir que se respete el bienestar de los animales y que se aplique la ley en toda su extensión.