33 años después, la familia de Guillem Agulló pide que el Estado lo reconozca como víctima del terrorismo
La familia de Guillem Agulló, asesinado por neonazis en Castellón en 1993, pide al Gobierno que lo reconozca como víctima del terrorismo.
Treinta y tres años después del asesinato de Guillem Agulló, su familia pide al Gobierno que lo reconozca como víctima del terrorismo. El joven de 18 años fue apuñalado en el corazón por un grupo neonazi en Montanejos (Castellón) en 1993.
La familia ha enviado una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. En ella denuncia la "impunidad" del crimen y exige que el Estado asuma su responsabilidad por la respuesta judicial e institucional que recibió el caso. Además, pide que se incorporen informes periciales independientes para evaluar ese reconocimiento.
El crimen se cometió la madrugada del 11 de abril de 1993, cuando cinco miembros del grupo neonazi 'Marchalenes IV Reich' acorralaron a Guillem. En el juicio de 1995, cuatro de los cinco acusados fueron absueltos. Pedro José Cuevas, autor material de la puñalada, fue condenado a 14 años de prisión, de los que cumplió cuatro. La sentencia habló de "pelea juvenil" y no reconoció el móvil político, pese al criterio de la jueza instructora y de la Fiscalía.
La familia también relata años de amenazas y acoso por parte de sectores de la extrema derecha valenciana. Según sus declaraciones, el asesino continuó vinculado a entornos ultras tras salir de prisión.
En abril, la familia pidió formalmente al Ministerio del Interior ese reconocimiento. La familia critica que el departamento haya pedido informes a la Guardia Civil y a la Audiencia Provincial de Castellón, y que el primero se haya pronunciado en contra.
En un acto celebrado en Madrid, la madre de Guillem afirmó: "Nos dejaron sin Guillem, pero ellos no han ganado". El acto contó con el apoyo de Gabriel Rufián (ERC), Pablo Fernández (Podemos), Àgueda Micó y Alberto Ibáñez (Compromís). Rufián consideró que el asesinato "quedó prácticamente impune". Micó criticó que la televisión pública valenciana vetara la emisión de una película sobre Guillem prevista para este lunes. Ibáñez defendió que el reconocimiento sería un acto de reparación hacia la familia de un joven asesinado "por ser antifascista".
Lo que viene ahora es la respuesta del Gobierno a la petición de la familia, que reclama que asuma su responsabilidad, repare el daño y honre la memoria de Guillem.