24h Valencia.

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Desestimada la iniciativa para que un hombre asuma el título de 'fallero mayor'.

Desestimada la iniciativa para que un hombre asuma el título de 'fallero mayor'.

VALÈNCIA, 16 de enero.

El Congreso Fallero ha decidido no incluir en su reglamento la posibilidad de que un hombre pueda asumir el cargo de fallero mayor en su comisión, frustrando así un llamado a la discusión sobre la igualdad completa en la emblemática celebración de las Fallas. Esta enmienda, presentada por José Martínez Tormo, busca reflejar un avance hacia la inclusividad, similar a los cambios que han adoptado otras festividades en los últimos tiempos, argumentando que "no se trata de ir en contra de nadie, sino de procurar beneficios para todos y todas".

Martínez Tormo comentó a Europa Press que su intención era "abrir el camino" a la inclusión en los roles representativos de las fiestas, permitiendo que personas de cualquier identidad sexual pudieran acceder a estos puestos. La propuesta contemplaba que hombres pudieran ser falleros mayores, niños pudieran ser falleras mayores infantiles, y niñas pudieran ocupar el cargo de presidentas infantiles, rompiendo con la exclusividad de género que actualmente impera en el reglamento vigente, que estipula que solo las mujeres pueden desempeñar estos roles.

El propósito de la enmienda era facilitar una evolución hacia la igualdad total en el contexto fallero y abordar el creciente interés, aunque moderado, de hombres por asumir el cargo de fallero mayor. Esta realidad también se observa en el caso de aquellas niñas que ya están ocupando el puesto de presidentas infantiles en algunas comisiones.

El congresista resaltó que en València ya existen comisiones que, a nivel privado, han designado hombres como falleros mayores, aunque estas iniciativas se enfrentan a resistencias por parte de la Junta Central Fallera. Un caso emblemático mencionado fue el de la falla Borrull-Socors, que años atrás nombró a su fallero mayor, solo para encontrarse con el rechazo institucional durante un acto central de las festividades.

El rechazo de esta enmienda era parte de una discusión en curso, que según Martínez Tormo, debería haberse ampliado más allá de las opiniones de un grupo reducido de 150 personas que compone el Congreso Fallero. "Ayer, un grupo pequeño decidía por 100.000 personas", lamentó, expresando su descontento por la falta de representatividad en la discusión sobre el futuro de las Fallas.

El congresista consideró "una pena" que la propuesta no prosperara, enfatizando que su intención era inclusiva y que "cierra la puerta" a futuras oportunidades para reformar el reglamento, especialmente considerando que no se sabe cuándo se tendrá otra ocasión de hacerlo. "La sociedad ha evolucionado enormemente en las últimas dos décadas", subrayó Martínez Tormo, quien consideró que sería vital mantener el camino abierto para abordar este tema.

Reflexionando sobre la desconexión entre el Congreso Fallero y la comunidad fallera, Martínez Tormo destacó que muchos falleros no están al tanto de los debates que se están llevando a cabo. "Es decepcionante que la gente descubra por la prensa que hay discusión sobre su propia fiesta", enfatizó, añadiendo que es fundamental que la comunidad sea consciente de los debates que afectan su celebración cultural.

En un tono crítico, destacó que la gran mayoría de los falleros están ajenos a lo que ocurre en el Congreso, y subrayó que es insostenible que un pequeño grupo esté tomando decisiones sobre el futuro de las Fallas sin la participación activa de los miles de falleros que componen la fiesta.

Momentos después de la votación, algunos congresistas compartieron en privado sus lamentaciones por el rechazo de la enmienda. "Algunos querían apoyar la propuesta pero optaron por votar en contra, mientras que otros reconocieron que lucha por la igualdad no es el momento adecuado", relató. Durante la sesión se escucharon intervenciones que respaldaban la enmienda, enfatizando la necesidad de adaptarse a la demanda social que busca una mayor inclusión en la festividad.

En la misma reunión, también se desestimó otra propuesta similar de la congresista Pilar Soriano, que buscaba eliminar el término 'Fallera Mayor' del reglamento, reemplazándolo por 'Representación Mayor', para que pudiera ser asumido por hombres y mujeres por igual. Sin embargo, se aprobó una modificación que eleva la edad mínima para ser Fallera Mayor de 14 a 18 años, lo que implica un cambio significativo en la representación dentro de las comisiones. El artículo 28 del anteproyecto establece que la elegida para ser Fallera Mayor debe haber cumplido 18 años al comienzo del ejercicio fallero.