El Gobierno congela ayudas a seguros agrícolas en un año crucial para el campo
El dinero para proteger a nuestros agricultores no sube ni un céntimo en medio de una crisis climática que golpea fuerte.
Los seguros agrarios, que cubren pérdidas por sequías, pedriscos o inundaciones, se mantienen en 315 millones de euros, pese a que los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes y dañinos.
Esto significa que los agricultores no tendrán más apoyo para afrontar las adversidades, lo que pone en riesgo muchas explotaciones familiares y la economía rural de la comunidad.
Al no aumentar las ayudas, el Gobierno deja a los agricultores en una situación aún más vulnerable, sin recursos para adaptarse a los cambios del clima y seguir cultivando para todos nosotros.
Para nosotros, como ciudadanos, esto implica que la comida puede ser más cara o menos variada, y que el campo se verá aún más afectado por fenómenos que ahora parecen imposibles de controlar.
¿Qué pueden hacer los afectados? Reclamar más apoyo, exigir que las ayudas reflejen la realidad climática y apoyar a los agricultores en sus protestas y reivindicaciones para que no se queden solos ante esta crisis.