Fallece el anestesista Juan Maeso, sentenciado por el brote de hepatitis C en 2007.
VALÈNCIA, 31 Mar. - Este lunes, el anestesista Juan Maeso, conocido por su controvertida condena en 2007, ha fallecido tras una larga enfermedad. Este médico fue sentenciado a casi dos mil años de cárcel por haber transmitido el virus de hepatitis C a un total de 275 pacientes en cuatro hospitales valencianos durante la década de los 90.
Tras cumplir casi 16 años tras las rejas, Maeso había logrado obtener la libertad condicional hace tres años, beneficiándose de una reducción de pena que lo permitió salir luego de que la Audiencia Provincial de Valencia considerara su situación. Anteriormente, había estado bajo el régimen de tercer grado desde 2022.
Su caso, que se extendió por más de un año en los tribunales, culminó con una condena que fue confirmada en 2009 por el Tribunal Supremo. Maeso fue encarcelado en 2007 después de que se evidenciara un alto riesgo de fuga, dada la gravedad de los delitos que se le imputaban.
El primer caso de contagio se reportó el 15 de diciembre de 1988, afectando a una niña de cinco años. La última persona identificada con la infección a causa de sus actos fue hospitalizada el 27 de enero de 1998. Su carrera fue abruptamente detenida cuando un análisis reveló su contagio positivo, lo que llevó a su exclusión de dos hospitales importantes en la región.
En los últimos años, los abogados de Maeso solicitaron su liberación, argumentando su edad avanzada y problemas de salud, además del riesgo de contagio del Covid-19 en el centro penitenciario. A pesar de varios rechazos, en 2023 finalmente se le permitió salir de prisión, pero su vida llegó a su fin en este día.
La Audiencia de Valencia dictó una sentencia de 1.933 años por múltiples delitos de lesiones y homicidio imprudente, sumando además una responsabilidad civil que incluye indemnizaciones a las víctimas y sus familias. Las cifras para las compensaciones variaban dependiendo de la gravedad de cada caso, destacando pagos significativos para aquellos que perdieron a sus seres queridos debido a sus actos.
En su última entrevista, antes de entrar en prisión, Maeso insistió en su inocencia y argumentó que el proceso legal en su contra era un "montaje", sugiriendo que había una manipulación en las pruebas genéticas presentadas durante el juicio. Esta declaración sobre su inocencia acompaña su legado de una controversia que ha marcado profundamente el ámbito médico y judicial en la comunidad valenciana.