ALICANTE, 1 de enero de 2024.
En un operativo notable, la Guardia Civil ha culminado una extensa investigación que se inició a comienzos de año, resultando en la desarticulación de una red criminal dedicada a fraudes masivos a nivel nacional. Aunque las víctimas estaban esparcidas por todo el país, la mayoría de los delitos se concentraron en la región de la Vega Baja del Segura y la ciudad de Torrevieja, en Alicante.
Los resultados de esta investigación son impactantes: más de 986 estafas han sido esclarecidas, afectando a un total de casi 200 ciudadanos y causando un perjuicio económico que supera los 200.000 euros. Hasta la fecha, se han detenido a 14 presuntos integrantes de la organización delictiva, en lugares que incluyen no solo Torrevieja, sino también otras localidades de Alicante, Albacete y hasta Ibiza.
El punto de partida de esta pesquisa fue el alarmante aumento de estafas detectadas en el área. Debido a la complejidad de la estructura delictiva, los esfuerzos se dividieron en tres fases bien coordinadas, lo que permitió a las autoridades desmantelar por completo la red criminal, realizar registros en domicilios de Torrevieja y incautar una considerable cantidad de tecnología usada en los crímenes, según informó la institución en un comunicado.
Durante el proceso, los investigadores identificaron un circuito ilícito que operaba de manera "flexible" en el tráfico de medios de pago, tanto físicos como digitales, que estaba organizado en varias capas. Esta compleja red incluía desde expertos en la obtención de datos hasta intermediarios y "mulas" encargadas de llevar a cabo las estafas en cajeros automáticos y establecimientos comerciales de la región.
Una de las tácticas más empleadas por la organización incluía la creación de enlaces y páginas web falsas que imitaban a bancos reconocidos y entidades públicas, utilizando campañas masivas de smishing para engañar a las víctimas.
Las personas afectadas, confiando en la legitimidad de los mensajes, proporcionaban sus datos bancarios, los cuales eran posteriormente utilizados por los delincuentes para activar tarjetas de pago en dispositivos móviles y realizar transacciones fraudulentas.
La fase inicial de la investigación se enfocó en la parte más activa del grupo, vinculada a las campañas masivas de SMS engañosos. A través de una colaboración eficaz con diversas unidades de la Guardia Civil en 40 provincias, los investigadores lograron arrojar luz sobre un gran número de operaciones fraudulentas interconectadas.
Entre julio y agosto de 2025, los agentes centraron sus esfuerzos en los líderes del entramado, que se encargaban del enrolamiento de tarjetas masivas. Esta línea de acción culminó en una operación de registro en una lujosa vivienda de Torrevieja, donde se descubrió un "laboratorio" de validación que contenía 65 teléfonos móviles de última generación y múltiples dispositivos relacionados con criptomonedas.
Como resultado de esta actuación, dos personas fueron detenidas; una de ellas fue enviada a prisión por orden judicial, evitando así que una significativa cantidad de tarjetas fraudulentas entrara en circulación.
Posteriormente, entre enero y octubre de 2025, se profundizó en otro segmento de la organización que utilizaba tarjetas físicas robadas, particularmente de un popular banco. En octubre, un nuevo operativo dio lugar a la detención de tres miembros del grupo criminal, quienes eran responsables de realizar transacciones fraudulentas en cajeros y comercios.
A pesar de las sofisticadas medidas de seguridad implementadas por los sospechosos, las investigaciones culminaron con la detención del resto de los integrantes de la organización entre el 19 y el 24 de noviembre, en varias ciudades de Alicante, Albacete e Ibiza, todos ellos puestos a disposición judicial tras su arresto.
En total, las acciones conjuntas de la Guardia Civil resultaron en la detención de 14 personas, incluyendo 11 hombres y 3 mujeres, cuyos rangos de edad oscilaban entre 22 y 52 años. A cada uno de ellos se les imputa una serie de delitos que van desde estafa continuada hasta falsificación de documentos y pertenencia a una organización criminal.
Las autoridades también incautaron una impresionante colección de materiales, incluidos 74 teléfonos móviles, 85 tarjetas SIM, ordenadores, tabletas, un TPV, y otros dispositivos tecnológicos, lo que refleja el amplio alcance de la operación.
Las investigaciones, lideradas por el Área de Investigación del Puesto Principal de Torrevieja, continúan activas, con la posibilidad de que haya víctimas en otros países como Lituania, Chipre, Polonia, Francia y Grecia. Con estas acciones, la Guardia Civil ha dado un duro golpe a la delincuencia organizada especializada en fraudes tecnológicos, neutralizando su capacidad operativa.
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