Dos años después de la dana, alquilar en l'Horta Sud cuesta hasta 1.000 € más al mes
Alquiler medio de 1.139 € y obra nueva a 3.210 €/m² en l'Horta Sud. Familias afectadas por la dana no encuentran vivienda. Qué pasa ahora.
Dos años después de la dana del 29 de octubre, muchas familias de l'Horta Sud siguen sin poder volver a empezar. Y la cosa se complica: el alquiler medio ronda ya los 1.139 euros al mes, y hay vecinos a los que les piden «de mil euros para arriba» solo por una vivienda normal.
Los datos del tercer trimestre de la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la UPV dibujan un panorama duro. El precio medio de la obra nueva plurifamiliar en l'Horta Sud está en 3.210 euros por metro cuadrado, un 27 % más que hace un año, la mayor subida entre las comarcas del área metropolitana. Y la oferta de vivienda ha caído un 23 % en solo tres meses, hasta quedarse en 61 pisos.
¿Qué significa esto en la vida real? Que una familia que perdió su casa en el barro tiene que buscar otra con una nómina muy alta, o directamente quedarse fuera del mercado. Hay personas que se han tenido que ir a casa de sus madres, con todo lo que supone a sus cincuenta y tantos. Otras viven en pisos provisionales con la sensación de que nada es definitivo. Y los jóvenes que estudiaban en la zona ven cómo los desplazamientos hacen imposible compaginar estudios y trabajo.
Lo que no ha cambiado es la inseguridad. Hay vecinos que todavía tienen decenas de centímetros de lodo bajo sus casas y no se sienten tranquilos cuando llueve. Quieren irse, pero no encuentran nada asequible en la misma zona. Y mientras tanto, se denuncian casos de caseros que ponen pegas a las familias con hijos o piden requisitos que excluyen a trabajadores de toda la vida.
El experto de la Cátedra apunta a una posible salida: la vivienda protegida. Desde agosto se han disparado los proyectos en València, y si se consolida la tendencia, con cinco veces más oferta a la mitad del precio de la obra nueva libre, el mercado podría frenar. Pero es una previsión, no una realidad todavía. Y el nuevo Patricova, que condicionará qué se construye en zonas inundables, plantea otra pregunta: ¿quién quiere vivir en un sitio que ya se inundó una vez?
Qué pueden hacer los afectados: consultar las ayudas de alquiler y de reconstrucción de la Generalitat y de los ayuntamientos, acudir a Cruz Roja o a servicios sociales si la situación económica o emocional se complica, y reclamar a las administraciones que acelerén la vivienda protegida y las infraestructuras de protección. La presión ciudadana sigue siendo la que marca las prioridades.