Orriols lleva 3 años sin biblioteca ni piscina: ¿Qué está haciendo el Ayuntamiento?
¿Sabías que Orriols lleva más de tres años sin una biblioteca decente ni una piscina operativa? Mientras tanto, la alcaldesa Catalá recorta servicios básicos y deja el barrio en el olvido.
Este barrio, que debería ser un lugar donde las familias puedan disfrutar y aprender, se ha convertido en ejemplo de abandono. Los vecinos denuncian que las promesas de mejorar infraestructuras y servicios no se cumplen. La falta de zonas verdes, la piscina cerrada y la escasa atención a la seguridad son solo algunas de las consecuencias.
¿Qué pasa cuando un barrio se deja de lado? La calidad de vida de los residentes se resiente. Padres y madres ven cómo sus hijos no tienen espacios adecuados para jugar o estudiar. La inseguridad crece y la sensación de abandono se instala en la calle.
Para los vecinos, esto significa que su día a día se vuelve más difícil. La falta de inversiones y atención en sus barrios hace que pierdan confianza en las instituciones. La esperanza de ver mejoras reales se desvanece cuando las promesas quedan en papel.
Es hora de que los ciudadanos exijan acciones concretas. La administración debe cumplir con sus compromisos, abrir esas instalaciones y priorizar las necesidades reales de Orriols. Las vecinas y vecinos tienen derecho a una vida digna y a que sus barrios no sean un reflejo de abandono.
Lo que puede pasar ahora depende de la presión ciudadana. La movilización y las protestas pueden ser clave para que las autoridades cambien de rumbo. Los afectados deben seguir vigilantes, exigir reuniones y no aceptar promesas vacías. Solo así podrán recuperar lo que les han robado: un barrio vivo, seguro y con servicios básicos en condiciones.