La UV no podrá obligarte a leer solo en valenciano: el TSJCV lo tumba
El TSJCV anula el uso exclusivo del valenciano en las comunicaciones internas de la UV. Personal con derecho a elegir castellano o valenciano.
Si trabajas en la Universitat de València, desde ya tienes derecho a recibir las comunicaciones internas en la lengua oficial que elijas, castellano o valenciano, sin trámites ni letra pequeña. Así lo ha dejado claro el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana en una sentencia firme.
El origen del lío está en un añadido de junio de 2023 al Reglamento de Usos Lingüísticos de la UV, aprobado en 2014. Ese cambio decía que las comunicaciones y documentos internos se dirigirían al personal exclusivamente en valenciano, por el deber estatutario de conocer la lengua propia de la universidad. Varios catedráticos lo recurrieron, y ahora el TSJCV les da la razón y anula ese inciso.
Los magistrados entienden que el texto daba preferencia al valenciano y dejaba en segundo plano al castellano, que también es lengua oficial. Para la mayoría de la Sala, la cláusula de garantía que se incluyó para salvar el asunto no servía para restablecer el equilibrio entre las dos lenguas. Según la propia sentencia, cualquier condición o traba al uso del castellano choca con la doctrina del Supremo y del Constitucional.
¿Y qué significa esto para ti en la práctica? Si eres personal de la UV, puedes pedir que te escriban en castellano y que te contesten en castellano a tus propios escritos, sin tener que justificarlo ni cumplir requisitos. Para un profesor o un administrativo que se maneja mejor en castellano, es una diferencia real en el día a día.
Hay un matiz importante que conviene tener claro. Un magistrado firmó un voto particular que proponía dar a la UV un plazo para adaptar el reglamento e incluir expresamente el derecho a recibir traducciones. La mayoría no lo siguió. Y el fallo tampoco amplía el derecho a estudiantes ni a cualquier ciudadano que se relacione con la universidad: ellos seguirían sin tener garantizado recibir documentos en castellano o bilingüe.
Si estás en esa situación, lo sensato es pedir por escrito a tu departamento o a recursos humanos que apliquen la sentencia y guardar la respuesta. Si la universidad se resiste, puedes acudir a los servicios jurídicos de tu sindicato o consultar con un abogado de lo contencioso. Y si eres estudiante, ojo: el fallo no te protege directamente, así que queda por ver si la UV modifica su reglamento para incluirte.
Lo que viene ahora es que la UV tendrá que dejar sin efecto el inciso anulado y, probablemente, revisar el reglamento entero para que no choque con la sentencia. El debate lingüístico en la universidad no se cierra aquí: la pregunta de fondo, hasta dónde llega el derecho a elegir lengua en una institución pública, seguirá sobre la mesa.