Detenido en Dénia un fugitivo reclamado por Rumanía por un robo con violencia
Detenido en Dénia un hombre de 30 años reclamado por Rumanía por un robo violento de 2019. Se enfrenta a extradición y a tres años de prisión.
Un hombre de 30 años, con una orden europea de detención de Rumanía a sus espaldas, acaba de ser detenido en Dénia. Lo cazó la Policía Nacional y ahora espera su extradición desde la Audiencia Nacional.
La historia arranca en 2019, en la ciudad rumana de Târgoviște. Según la información oficial, este hombre, que iba acompañado de otro varón, abordó violentamente a dos personas. Mientras uno de ellos le sujetaba en el suelo, le quitó un móvil de gama alta a una de las víctimas, y golpeó en la cara al otro para que no se interpusiera. Eso, según el código penal rumano, es un robo con agravantes, y la pena prevista es de tres años de prisión.
El problema es que el sospechoso salió de Rumanía sin ser juzgado. Durante años nadie le echó el guante, hasta que el pasado 21 de agosto las autoridades rumanas emitieron la orden europea de detención. Desde entonces, era un fugitivo.
Lo que ha pasado en Dénia tiene un mérito concreto. Un agente de la Comisaría local, al enterarse de que había una reclamación internacional, averiguó dónde vivía el hombre y comprobó en las bases de datos de la Policía Nacional que la orden seguía vigente. Ese cruce de información es el que permite que alguien buscado en otro país acabe esposado en una calle de la Marina Alta.
Además, el detenido tiene antecedentes en España por varios delitos contra el patrimonio. Es decir, no es la primera vez que su nombre aparece en un atestado, y eso importa a la hora de valorar el riesgo que supone para quien tiene cerca.
Para los vecinos de Dénia y de la comarca, la noticia sirve de recordatorio: las órdenes internacionales de búsqueda no caducan en la frontera, y la colaboración entre policías de distintos países es lo que hace que un delito cometido años atrás no quede impune. Si alguien tiene dudas sobre una persona con antecedentes en su entorno, lo razonable es avisar a la policía y no intervenir por cuenta propia.
Ahora el proceso sigue en manos judiciales. El Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional tramitará la extradición a Rumanía, donde deberá responder por el robo de 2019. Si el procedimiento sale adelante, el hombre será juzgado allí por unos hechos que llevan años esperando respuesta. Las víctimas, por su parte, tienen ahora un paso más cerca de ver cerrado un caso que parecía olvidado.